Seleccionar página

¿Tu empresa tiene paz o solo tiene silencio?

La trampa de la «Falsa Calma» y por qué la seguridad excesiva puede matar tu negocio familiar.

Imaginen una casa donde nadie grita, la cena se sirve a tiempo y todos sonríen. Parece perfecta, ¿verdad? Pero si te acercas, notas que nadie habla de lo que realmente importa. Se habla del clima, del fútbol, pero nunca de los problemas.

Eso es lo que llamo la «Falsa Calma».

Es el Primer Nivel de la Pirámide Emocional de las empresas familiares. En esta etapa, la empresa funciona como un refugio. El fundador la creó para dar seguridad a los suyos, pagar las facturas y proteger a la familia. Y eso es noble.

El problema es cuando el refugio se convierte en búnker. Pasan los años y, por miedo a romper esa paz, empezamos a evitar las conversaciones difíciles:

  • No revisamos si el hijo mayor realmente sirve para Gerente.
  • No hablamos de que las ventas están estancadas.
  • No decimos que papá ya debería descansar.

John Ward, experto mundial en este tema, tiene una frase lapidaria: «Las empresas familiares no mueren por homicidio, mueren por suicidio asistido». Mueren lentamente porque preferimos la «seguridad» de hoy antes que el «riesgo» de crecer mañana.

¿Cómo sabes si estás en la Falsa Calma? Fácil: Tu empresa no crece, solo «se mantiene». Y en los pasillos hay más silencios que discusiones estratégicas.

La Solución: Romper la falsa calma no significa pelear. Significa tener la valentía de profesionalizar el amor. Significa decir: «Papá, te quiero mucho, y precisamente porque quiero que tu legado dure 100 años, necesitamos cambiar cosas». La paz real no es la ausencia de conflictos; es la capacidad de resolverlos sin destruirnos.