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El hijo pisa el acelerador, el padre el freno: ¿Cómo no chocar?

Subiendo al Nivel 2: Del Refugio al Crecimiento sin romper la familia.

En el artículo anterior hablamos de cuando la empresa está demasiado tranquila. Hoy hablamos de cuando empieza el ruido.

Es la escena clásica: El hijo regresa de la universidad con un MBA y ganas de comerse el mundo. Se sube al carro de la empresa y quiere ir a 120 km/h. Pero en el asiento del copiloto va el fundador, que construyó ese carro pieza por pieza. Y cada vez que el hijo acelera, el padre jala el freno de mano disimuladamente.

¿Por qué lo hace? El hijo piensa: «Mi papá es terco y no confía en mí». Pero se equivoca. El padre no es terco, tiene miedo.

Imagínalo así: El fundador subió una montaña cargando una piedra gigante (la empresa). Ahora que está en la cima, su instinto no es «saltar más alto», sino «cuidar que la piedra no se caiga». Cuando el hijo dice «Vamos a invertir todo en tecnología», el padre no escucha «Oportunidad», escucha «Peligro de perder lo que tanto me costó».

El Secreto de Ward: Innovar sin mudarse ¿Cómo destrabamos esto? John Ward nos da la clave: «Evolucionar dentro del Nicho».

No le digas a tu padre que vas a vender la fábrica de tornillos para comprar Bitcoins. Eso le da un infarto. Dile: «Papá, seguiremos vendiendo tornillos (tu legado), pero los venderemos por internet para llegar a China (mi innovación)». Es el mismo negocio, pero con un motor nuevo.

El Rol del Traductor (API) A veces, padre e hijo no logran entenderse solos.

  • El Padre habla Idioma Intuición.
  • El Hijo habla Idioma Excel.

Ahí es donde entra un consultor externo. No como juez, sino como traductor (una API). Nuestro trabajo es validar el miedo del padre (para que se sienta respetado) y traducir la idea del hijo (para que se vea segura).

Solo así, soltando el freno poco a poco, la empresa deja de ser un refugio y empieza a crecer de verdad.